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La radiación solar, diez aclaraciones necesarias

Llegada la época estival, con la subida de las temperaturas empezamos a hablar de sol y calor, que traducido al lenguaje técnico es hablar de los efectos fotoquímicos y térmicos que sufrimos por la exposición a la radiación solar. Es importante diferenciarlos ya que confundirlos puede suponer aplicar de forma incorrecta las medidas preventivas que requieren. 

Aunque durante estos meses aprovechamos para tomarnos algún descanso, la exposición al sol afecta al desarrollo de muchas actividades laborales, particularmente a los trabajos a la intemperie. Incluso determinados sectores dedicados a la agricultura, ocio y restauración ven incrementado su trabajo en esta época del año. 

La radiación solar está especialmente asociada a importantes daños en la piel y en los ojos, siendo el más grave el cáncer de melanoma cutáneo. 

El daño que genera la radiación solar está condicionado por dos parámetros que son el tiempo de exposición y la intensidad de la luz solar. Para la intensidad de la radiación solar disponemos del Índice UV, facilitado diariamente por AEMET. Este índice oscila entre valores del 1 al 14 y nos ofrece una escala muy útil para cuantificar el riesgo en función de las medidas que debemos adoptar. 

¿Verdadero o falso?

Vamos a analizar las siguientes afirmaciones para no cometer errores cuando hablemos de radiación solar:

1. “En verano se han de tomar medidas para prevenir los efectos perniciosos del sol”.

Falso: el índice UV no afecta únicamente en verano. En muchas zonas de España es ya muy alto en el mes de mayo en las dos horas centrales del día. Además, factores como la radiación reflejada por la nieve o el agua y la altitud de la montaña incrementan los niveles de radiación solar. Por tanto, se considera necesario protegernos del sol en buena parte del año.

2. “Al mediodía es cuando la radiación del sol es importante y se han de tomar medidas preventivas”. 

Falso: ya que si miramos una gráfica que muestre la irradiancia solar a lo largo del día  se puede apreciar que ya en horas tempranas, como las 9:00 de la mañana,  y cuando la temperatura puede ser relativamente fresca, el nivel de irradiación solar no es muy distinto al que se alcanza al mediodía.

3. “Trabajando junto al mar, el agua absorbe la radiación y por tanto se puede estar más rato sin protección”. 

Falso:  dado que además de la radiación solar que incide directamente en la piel existe un componente de luz reflejada por el suelo o elementos que haya alrededor y que incrementan el nivel de exposición. La superficie del agua refleja una parte importante de la radiación solar y, por tanto, se incrementa el riesgo que supone la luz directa. Además, no nos podemos proteger con elementos que generen sombra.

4. “Aplicando crema solar de factor 50 se puede permanecer sin riesgo de exposición solar”.

Falso: muchos factores intervienen para que la crema solar sea un elemento de protección efectivo, como cubrir toda la superficie, aplicar la cantidad necesaria y el factor más determinante: aplicar periódicamente para mantener su efectividad. Cabe recordar que es una medida de protección que aplicamos directamente en la piel, órgano receptor de los daños, y debemos priorizar barreras que reduzcan la exposición en el medio de propagación como son la sombra o la ropa cubriente.

5. “Si me cubro con una camiseta de manga larga no hace falta que tenga en cuenta más medidas preventivas frente al sol”. 

Falso: no lo podemos afirmar con rotundidad ya que no toda la ropa protege de la misma manera, según el color del tejido o el tipo del mismo. En general, los colores oscuros o intensos, como el rojo, absorben mejor la radiación solar pero es cierto que pueden incrementar la sensación de calor y aumentar la temperatura corporal en caso de exposición directa al sol. Así, para tener asegurada una protección efectiva, se puede optar por prendas con tejidos con protección frente al sol certificada. El índice UPF es útil para tener un parámetro del nivel de protección que esa prenda ofrece, y puede ser certificado con suficiente garantía de efectividad.  

6. “En una sombra se está protegido del sol”. 

Falso: no solo es importante la radiación directa del sol. La atmósfera y el suelo reflejan la radiación. Si estamos rodeados de nieve, agua o arena, aún estando a la sombra de un toldo o sombrilla, estamos recibiendo un componente importante y nocivo de la radiación. 

7. “Cubrir la cabeza con un sombrero humedecido enfría la cabeza, que es una zona crítica, a la vez que protege del sol”. 

Falso: es un error habitual asociar el calor con la radiación. En cuanto a radiación, lo más importante de un sombrero es que este disponga de un ala o cubrecuello suficientemente amplio para generar una buena sombra sobre el resto de la cara. Además, el tejido mojado suele ofrecer menor protección frente a la radiación solar.

8. “Es indiferente si el día es nuboso, la radiación del sol atraviesa sin problema las nubes”.

Esto no es del todo cierto, ya que cuanto mayor densidad de nubes, éstas dejarán pasar menor radiación actuando como un filtro. Los días nubosos son adecuados para hacer actividad a la intemperie porque se reduce la intensidad de la radiación solar y el índice UV suele ser menor. 

En la gráfica que se acompaña correspondiente a un día nublado se visualiza cómo en las horas en las que ha estado nublado la intensidad de la radiación solar se ha reducido significativamente, no obstante tampoco se ha de dejar de considerar adoptar medidas de prevención. 

9. “El control de la exposición al sol es importante para todos los tipos de piel”. 

Verdadero: pero hay que considerar que existen tipos de piel y personas que requieren una intensificación de las medidas preventivas dado que son mucho más susceptibles a ser dañadas por el sol y que pueden ser muy sensibles a éste. 

10. “Las gafas de sol han de ser de una buena marca y no ser baratas”. 

Falso: lo fundamental es que las gafas cubran  bien la zona de los ojos y tengan dimensiones amplias. El marcado CE y el nivel de protección 3 o 4  aseguran que el filtro es adecuado.  No obstante, es cierto que la estética juega un papel muy importante en la selección de gafas de sol. Un fabricante de lentes de reconocido prestigio puede tener gafas de uso cómodo y bonitas. 

Más información

Puedes ampliar información sobre la protección frente al sol en la campaña de nuestro Portal de prevención.

 

Javier Aniés
Técnico de la Dirección de Prevención de Asepeyo

 

 

 

 

Elena Arenas
Consultora de Prevención de Asepeyo

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